Me equivoqué… y mira tú por dónde, era oro

Porque sí, aunque cueste admitirlo —y más todavía contarlo en voz alta— muchos de los mayores regalos de la vida vienen envueltos en papel de fracaso. Y para colmo, sin ticket de devolución. Desde la mirada alquímica, el error es plomo puro. Pesado. Oscuro....